Si sos un recién iniciado en Linux probablemente te hayan recomendado probar Ubuntu: una distribución muy sencilla y fácil de usar que, además, tiene un aspecto visual amigable (aunque diferente al que estás acostumbrado en Windows) y que nació con el objetivo de crear un “Linux para seres humanos”.En esta nueva entrega te explicamos cómo instalar Ubuntu 13.10 Saucy Salamander paso a paso… sí, para dummies.

Pre-instalación

Antes de poder instalar Ubuntu 13.10 hay que realizar 3 pasos:

  1. Descargar la imagen ISO de Ubuntu. Si no sabés qué versión descargar, te recomiendo leer primero esta introducción para adquirir algunos conceptos básicos que te van a servir al momento de elegir cualquier distribución.
  2. Quemar la imagen ISO a un CD/DVD o un pendrive.
  3. Configurar el BIOS para que arranque desde el CD/DVD o desde el pendrive, según lo que hayas elegido en el paso anterior.

Instalación paso a paso

Una vez configurado correctamente el BIOS para que arranque desde el pendrive, reiniciá la máquina con el pendrive puesto. Luego de unos instantes, aparecerá GRUB 2, el gestor de arranque de Ubuntu. Aquí hay básicamente 2 caminos a seguir. Lo recomendable es primero probar Ubuntu sin instalar, para ver si el sistema funciona correctamente; es decir, si te detecta bien tu hardware, si te gusta el sistema, etc. La segunda opción es instalar el sistema directamente.

En este caso, vamos a elegir la opción Probar Ubuntu sin instalar.

Una vez que arranque Ubuntu, hacé clic en el ícono Install Ubuntu 13.10. Aparecerá el asistente de instalación.

Lo primero que hay que elegir es el idioma de instalación. Seleccioná Español, luego hacé clic en el botón Instalar Ubuntu.

Confirmá que cumplís con los requisitos mínimos de instalación haciendo clic en Continuar. Cabe destacar que el único requisito indispensable es contar con el espacio en disco necesario.

Tener una conexión a Internet es recomendable pero no un requisito excluyente ya que vas a poder saltear la descarga de paquetes para cuando te venga más cómodo.

También es recomendable, aunque no un requisito excluyente, estar conectado a un toma corriente. Esto es especialmente cierto en caso de estar utilizando una laptop, ya que el proceso de instalación consume mucha energía y no hay que ser un genio para darse cuenta que no está bueno que la máquina se apague en medio de la instalación, mucho menos si se trata de la instalación del sistema operativo.

Adicionalmente, en esta parte de la instalación se nos ofrece la opción de elegir si vamos a descargar las actualizaciones del sistema al momento de instalar Ubuntu, opción que no recomiendo marcar debido a que puede demorar el proceso de instalación considerablemente.

La otra opción es descargar software de terceros que nos permita reproducir contenido multimedia no libre como es el caso de archivos mp3 o visualizar contenido multimedia en la web desarrollado en Flash, como es el caso de algunos videos en YouTube o juegos en sitios web como Facebook.

Yo personalmente prefiero instalar todo este software de manera manual una vez haya concluido el proceso de instalación, pero no hay problema alguno si deseas marcar esta opción y hacerlo durante el proceso de instalación.

Esta es la parte más difícil: el particionado del disco.

Antes que nada, hay que aclarar que la pantalla puede ser ligeramente diferente, según el o los sistemas operativos que ya tengas instalados en esa máquina. Así, por ejemplo, si tenés instalada una versión anterior de Ubuntu, también se mostrará la opción de actualizar el sistema.

En este caso, vamos a suponer el escenario típico: compraste una computadora, viene con Windows 8, te diste cuenta de que era una porquería querés probar algo nuevo.

Aquí existen 3 caminos a seguir:

a) Eliminar el sistema operativo anterior e instalar: esta es la opción más fácil: borrás todo e instalás encima. No es necesario calentarse la cabeza con particionar el disco ni nada por el estilo.

b) Instalar Ubuntu junto a Windows: esta opción nos permite realizar una instalación compartida con una instalación actual de Microsoft Windows, ofreciéndonos la opción de crear una partición para Ubuntu Linux a partir del espacio libre en disco que posea nuestra maquina, incluso pudiendo redimensionar el tamaños de dicha partición directamente desde el dialogo del instalador.

c) Particionar el disco en forma manual.

Si seleccionás la tercera opción, empezará el asistente para el particionado del disco. Por lo tanto, este paso es opcional. Únicamente, se recomienda para usuarios intermedios o avanzados que saben lo que esto implica. Cualquier paso incorrecto puede implicar la pérdida de datos en el disco. Si no te querés arriesgar mejor no lo hagas.

En caso de que te decidas por esta opción, mi recomendación es dividir el disco en 3 particiones:

1.- La partición root. Donde estará se instalará el sistema. Hay que montarla en /. Recomiendo el formato de archivos EXT4. El tamaño mínimo debe ser de al menos 5 gigas (2gb para el sistema base y el resto para las aplicaciones que vas a instalar en el futuro). Repito, éste es el tamaño mínimo, no el ideal (que puede andar en los 10/15 gb).

2.- La partición home. Donde estarán todos tus documentos. Hay que montarla en /home. Recomiendo el formato de archivos EXT4. El tamaño es una elección netamente personal y depende exclusivamente de cuánto lo vas a usar.

3.- La partición swap. Espacio reservado en el disco para la memoria swap (cuando se te acaba la memoria RAM el sistema utiliza este espacio en disco para “expandirla”). Esta partición no puede ser omitida y debe existir sí o sí. El tamaño recomendado es de: a) para particiones de 1gb o menos, la swap debe ser el doble de tu memoria RAM; b) para particiones de 2gb o más, la swap debe tener al menos 1gb.

Cuando esté todo listo hacé clic en Aceptar y el sistema te va a preguntar si estás de acuerdo con los cambios.

Hacé clic en Instalar ahora. Lo primero será elegir la zona horaria:

Lo siguiente que configuraremos será el teclado. No te olvides de probar el teclado que hayas elegido (especialmente, las teclas complicadas como la ñ, ç y las combinaciones de teclas Altgr + alguna tecla). Si no funciona correctamente, probá otras distribuciones de teclado.

Después de configurar el teclado viene la configuración del usuario.

Simplemente hay introducir un nombre de usuario y contraseña, un nombre para la computadora y determinar si es necesario solicitar la contraseña para iniciar sesión. Desde aquí también es posible cifrar la carpeta personal, cosa que no recomiendo (debido a que puede ralentizar el sistema) a menos que estés demasiado preocupado por la seguridad de los documentos almacenados en esa máquina.

Pantalla de instalación de Ubuntu

Por último, aparecerá la pantalla para crear una cuenta en Ubuntu One, el servicio de almacenamiento en la nube de Canonical. En caso de que no quieras tener una cuenta de Ubuntu One o desees posponer esa decisión, simplemente hacé clic en el botón Iniciar sesión luego.

Luego de unos instantes, finalizará la copia de archivos. Mientras tanto, podés disfrutar de unas imágenes que muestran algunas de las bondades de Ubuntu.

Una vez que esté todo listo, podés reiniciar o seguir probando el sistema.

Finalmente, reinicia y sacá el disco o pendrive que hayas utilizado.

Una vez que arranques el sistema, te recomiendo que le eches una mirada a nuestra guía Qué hacer después de instalar Ubuntu 13.10 para ponerlo a punto.

Qué hacer después de instalar Ubuntu 13.10