¿De qué hablan los que hablan de regular internet?

World Wide Web

En estos últimos días, dos post publicados en este sitio, uno de hoy del colega elav y otro mio del pasado viernes, han suscitado una serie de comentarios sobre el tema de la regulación de internet y los intereses detrás de la misma. He leído detenidamente los comentarios e intervenido en algunos intercambios, pero en la mayoría de los casos me ha quedado la impresión de que no se conoce exactamente qué es lo que pretenden “regular”, con el objetivo de esclarecer este asunto va el presente post.

Como muestra solamente incluiré 3 de las propuestas que me resultan las más significativas por su importancia y posibles consecuencias.

Las propuestas

1- Que la red, los ISPs o los generadores de contenido paguen por el tráfico algo que llaman “termination fees” y que no es más que un impuesto a favor de las compañías de telecomunicaciones dueñas de la infraestructura por cuyo uso los ISPs YA están pagando.

2- Que los gobiernos decidan cómo y por dónde se rutea el tráfico de internet, que hasta el momento se hace de forma automática, buscando el camino más corto (o más rápido) a través de la red distribuida actual.

3- Que se pueda etiquetar determinada información como “inmoral”, “ofensiva”, “contraria a los intereses de …”, “lesiva a la seguridad de …”, y un largo etcétera que implique automáticamente que la misma deba ser excluida de la red.

Quién está detrás y cuáles son sus intereses

1- Promovida por las compañías de telecomunicaciones, que han visto reducidas sus utilidades por la disminución de las llamadas telefónicas tradicionales a partir del uso de herramientas tales como Skype, etc. que “convierten” las llamadas en tráfico de paquetes de datos. A primera vista puede parecer que su aprobación solo perjudicaría a los grandes generadores de contenido como las universidades, etc., o a los grandes proveedores de servicio, como Google, etc., pero recuerden, estamos en la web 2.0 donde todos somos potenciales generadores de contenido y, en cualquier caso, el dinero terminará saliendo de nuestros bolsillos, de una manera u otra, además de la posible pérdida de acceso a múltiples contenidos.

2- Desde el punto de vista técnico implica que la red dejaría de autogestionarse bajo criterios técnicos de eficiencia y fiabilidad para ser gestionada mediante criterios comerciales o políticos; el tráfico se rutearía a través del que ofrezca el mejor precio o el del aliado político del gobierno que se trate. Además de implicar un proceso de negociaciones entre los gobiernos y los propietarios de la infraestructura que podría dar lugar a mucha corrupción y acuerdos secretos, traería consigo la imposibilidad de evitar “atascos” de tráfico, pues se perdería la capacidad de que los paquetes de información busquen automáticamente la ruta óptima. Nuevamente los perjudicados seremos todos los usuarios, condenados a padecer esperas superiores a las de la era de los modems conmutados.

3- ¿De verdad es necesario explicar esto?, bueno vale; es sencillamente el establecimiento de la censura como uno de los fundamentos de internet. Hoy en día existe la censura, pero la aplican básicamente los gobiernos, obligando a los ISPs de sus naciones mediante filtros y/o bloqueos, de lo contrario les retiran las licencias de operación, si es que los ISPs no están en manos de los propios gobiernos. Además, TODOS los criterios mencionados como “etiquetas” son completamente subjetivos, razón de más para rechazarlos. Cuáles serían los perjuicios para los usuarios, prefiero no mencionarlos, espero que como buenos amantes de la libertad (no solo la del código), sepamos apreciarla.

Internet FreedomPor qué me opongo

Para decirlo en una sola frase, porque vistas las propuestas y lo que implicarían, en todos los casos, el “remedio” resulta peor que la “enfermedad”.

Ponernos a discutir en este punto si hoy la red es libre o no, no es lo más importante; es como ponernos a discutir sobre el color del gato cuando lo que a todos nos interesa es que cace ratones.

¿Y qué pasa con los “aliados incómodos”?

Este es un punto interesante, la mayoría de las críticas de los comentaristas se basan en la desconfianza hacia los que se oponen a la regulación, no por lo que plantean o las razones por las que se oponen, si no solamente por provenir de determinada empresa o gobierno. A a mi, semejante actitud me resulta curiosa y la considero resultado más de una reacción primaria y sentimental que de un razonamiento calculado en base a la información, pero bueno, están en su derecho, aunque no coincida con ellos. Yo prefiero razonar en vez de tener “convicciones”; si mañana la RIAA y la SGAE comenzaran una campaña contra la regulación de internet basada en el rechazo a las propuestas antes mencionadas, contaría con mi voto, pues estarían apoyando mis demandas, no yo las suyas.

En esta batalla todos los aliados son bienvenidos, desde un científico “padre” de la red como Vinton Cerf, un gigante de internet como Google, hasta el último y más reciente internauta llegado desde cualquier confín del mundo, pues la defensa de la red descansa sobre los hombros de todos.

Espero no haber resultado demasiado extenso y ojalá el famoso escritor Haruki Murakami me disculpe por parafrasear el título de una de sus mejores novelas.