Audacity y los TBRG

Para ser audaz

Es muy frecuente que siempre me encuentre en problemas para encontrar sobre que escribir en este blog dadas mis limitaciones técnicas en cuanto al software libre, sin embargo me parece que ejercer una libertades del software libre –y del no libre por igual– es lo que haces con él.

En las discusiones sobre las bondades del software libre siempre se debate sobre la ventaja que este tiene sobre el privativo toda vez que le permite, a quien sepa hacerlo, escudriñar las entrañas del código, verificarlo y, por último, modificarlo si se le antoja. Yo no sé hacer eso. Pero no impide que use software libre para impactar, o al menos tratar de hacerlo, la sociedad que me rodea. Y no hablo de la ciudad donde vivo o a mis vecinos. No, me refiero a mi contexto social, que hoy por hoy gracias al internet, va más allá  de la comunidad donde radico.

Hace algunos años un grupo de fans cuyo factor común es su admiración por la obra de The Beatles, decidimos formar un grupo al que llamamos The Beatles Remixers Group.   Para ser honesta nuestra motivación al principio no era enfrentar y desafiar a las casas disqueras, en este caso EMI/Capitol/Apple Co/Parlphone, sino simple y sencillamente realizar mezclas con canciones de nuestra banda favorita e intercambiarlas entre nosotros, sólo por puro placer. La cosa era divertirnos. Sin embargo pronto nos encontramos que, sin desearlo, ya teníamos una legión de seguidores que nos pedían que recopiláramos y editáramos al menos un disco con el trabajo que ya habíamos hecho. Y así, sin quererlo la lucha inició.

Al principio nuestra labor pasó desapercibida por el corporativo internacional que representa no a The Beatles en si, sino a quienes poseen los derechos de sus canciones, sin embargo, conforme nuestra labor se hizo más notoria y nuestros lanzamientos fueron más populares y demandados por la gran comunidad beatlemaniaca nuestros problemas comenzaron. Al principio sólo fueron cartas para desistiéramos de nuestra labor, después el cierre de nuestros espacios en la WEB y finalmente el acoso a quienes descargaban nuestro material.

A pesar de todo eso nosotros continuamos con nuestra tarea… y continuamos invirtiendo nuestro tiempo y dinero en hacerlo, porque es muy importante mencionar que nunca cobramos por un penique por nuestro trabajo y sí, por el contrario, llegamos a saber de vivales que quemaban nuestros discos y los vendían de manera clandestina.

Hoy, por diversas razones, el grupo se ha desbandado. No porque las amenazas legales nos hayan asustado, sino más bien debido al desgaste natural del tiempo y a que cada uno de nosotros encontró que cada día disponía de menos tiempo para dedicarle a esa labor de DJ. Nunca ninguno de nosotros, al menos que yo sepa, tuvo contacto físico con otro miembro del grupo porque las distancias nos lo impedía: uno es inglés, otro ucraniano, un mexicano, dos yankees, un belga…

¿Qué sucederá mañana con el grupo? No lo sé… bien decían The Beatles que el mañana nunca se sabe, sin embargo aun guardo mi adorada arma de DJ: Audacity que está cargada en su versión 2.0.