El Parlamento australiano aprobĂ³ una versiĂ³n final de la legislaciĂ³n para obligar a Google y Facebook a pagar para vincular artĂculos de noticias. La adopciĂ³n del cĂ³digo de negociaciĂ³n de los medios de comunicaciĂ³n marca el final de una controvertida negociaciĂ³n de meses entre el gobierno australiano y los dos gigantes tecnolĂ³gicos, que se mencionan en el cĂ³digo.
Google y Facebook han argumentado durante mucho tiempo que no deberĂan tener que pagar un centavo para enlazar artĂculos de noticias porque los enlaces envĂan trĂ¡fico valioso a los sitios de noticias.
Durante la Ăºltima dĂ©cada, Google ha tenido Ă©xito en hacer retroceder los esfuerzos para socavar el principio de los enlaces gratuitos.
Pero en los Ăºltimos años, Australia y Europa se han vuelto mĂ¡s decididos a obligar a los gigantes tecnolĂ³gicos estadounidenses a apoyar financieramente a sus industrias nacionales de la informaciĂ³n.
La versiĂ³n inicial de la ley australiana fue aĂºn mĂ¡s agresiva, ya que no solo obligarĂa a los gigantes tecnolĂ³gicos a negociar con los sitios de noticias, sino que tambiĂ©n propuso un proceso de arbitraje en el que cada parte (un editor australiano y un gigante tecnolĂ³gico, respectivamente) presentarĂa una propuesta y luego un Ă¡rbitro independiente decidirĂa quĂ© propuesta era mĂ¡s «razonable».
En enero, Google amenazĂ³ con cerrar su motor de bĂºsqueda australiano si la ley entraba en vigor. La semana pasada, Facebook fue aĂºn mĂ¡s lejos al impedir que los usuarios compartieran artĂculos de noticias australianos.
Mientras que Microsoft por su parte ha aprovechado la oportunidad para socavar a sus rivales, respaldando firmemente el enfoque australiano y apoyando el concepto de pagos por contenido de noticias.
DespuĂ©s de dĂas de intensas negociaciones, Facebook y Australia llegaron a un acuerdo para salvar la cara.
Facebook ha acordado reactivar el intercambio de artĂculos de prensa a cambio de que el gobierno australiano permitiera a Facebook optar por no participar en el proceso de arbitraje forzoso si podĂa convencer al gobierno de que ya habĂa «hecho una contribuciĂ³n significativa a la sostenibilidad de la industria de noticias australiana al concluir acuerdos comerciales con empresas de medios de comunicaciĂ³n».
Google y Facebook llegaron a acuerdos con empresas de medios australianos en un intento por demostrar que no se necesitaba una acciĂ³n mĂ¡s coercitiva.
La ley revisada otorga a las empresas de tecnologĂa un perĂodo mĂ¡s largo de lo normal para que puedan celebrar acuerdos voluntarios antes de verse obligadas a entrar en un proceso de arbitraje.
«A pesar de que los editores de noticias tienen un derecho conexo, es posible que no tengan la fuerza econĂ³mica para negociar acuerdos justos y equilibrados con estas empresas de tecnologĂa controladoras, que de otro modo podrĂan amenazar con retirarse de las negociaciones o abandonar por completo los mercados», dijeron en un comunicado
Si bien estos cambios fueron ganancias tĂ¡cticas para Facebook y Google sobre la dura propuesta original de Australia, estĂ¡ claro que los gigantes tecnolĂ³gicos han abandonado su posiciĂ³n anterior de que no deberĂan tener que pagar en absoluto. En este punto, parece poco probable que Google pueda resistirse a propuestas similares en los estados miembros de la UE, aunque es posible que obtengan algunos acuerdos diluidos en los bordes.
Finalmente, cabe mencionar que CanadĂ¡ y otros paĂses estĂ¡n considerando una legislaciĂ³n similar, mientras que Facebook y Google se apresuran a derrotar estas leyes al celebrar acuerdos voluntarios con agencias de noticias de todo el mundo.
Y es que en Europa, la reforma de derechos de autor de 2019 estableciĂ³ notablemente un «derecho conexo» en beneficio de los editores y agencias de prensa. Se supone que esta medida les ayudarĂ¡ a cobrar por la captaciĂ³n de su contenido por parte de plataformas en lĂnea y otros agregadores, compensando asĂ el colapso de sus ingresos publicitarios tradicionales en beneficio de gigantes de Internet, como Facebook y Google.
AdemĂ¡s de que los Estados miembros de la UniĂ³n todavĂa tienen hasta junio de 2021 para adoptar las leyes pertinentes relativas a esta reforma en su propio paĂs.