Son muy interesantes algunos de los comentarios que he leído en DesdeLinux con respecto al futuro de Cinnamon. Casualmente esta mañana escribí una entrada en mi blog personal hablando de mi opinión al respecto. Se las dejo a continuación:
En Internet parecemos viejas chismosas. Nos aprovechamos de cualquier cosa para emitir noticias sensacionalistas en base a predicciones y opiniones personales. Confieso que muchas veces he caído en esa misma red, así que también soy culpable.
Pero siempre que emito un criterio personal, trato de documentarme al respecto para no “hablar por hablar”, y es lo que muchos no hacen. La cosa es que ahora por el simple hecho de Cinnamon deja de existir en dos distribuciones que lo usaban por defecto, ya muchos están hablando sobre una muerte anunciada. WTF?
Parece que olvidamos un detalle muy importante, y es que Cinnamon fue creado para una distribución en específica (Linux Mint) y dudo mucho, pero mucho, que Clem Lefevbre deje morir este Shell para GNOME.
¿Por qué? Pues por el simple hecho de que Cinnamon fue creado con un objetivo: Llevarle a los usuarios de GNOME 3.X una experiencia similar a GNOME 2.X, y dudo mucho que ese objetivo cambie en largo plazo.
Cinnamon seguirá a su propio ritmo, al ritmo de Linux Mint, de eso estoy un 100% seguro.
Como bien leí en un comentario: Cinnamon es a Linux Mint lo que Unity a Ubuntu. Un escritorio hecho a la medida para satisfacer las necesidades de un determinado grupo de usuarios.
Como le comentaba a MetalByte en un comentario: La diferencia entre Unity y Cinnamon es que el primero se hace difícil usarlo en otras distribuciones por una cuestión de librerías y dependencias de las mismas. Sin embargo Cinnamon no lo podrán usar solamente quienes adopten GNOME 3.8, por lo menos hasta que Cinnamon lo hagan compatible con esa versión.