Ayer comentábamos la noticia de que Cinnarch, una distribución basada en Arch Linux con Cinnamon como entorno de escritorio, abandonaba este fork para pasarse a GNOME Shell. En el artículo sugería a Manjaro Cinnamon Community Edition como un posible sustituto de Cinnarch para quienes buscaran otra distribución basada en Arch con Cinnamon.
Pues bien, pueden irse olvidando de esa recomendación porque Manjaro acaba de anunciar que esta edición queda definitivamente cancelada. El anuncio de esto lo hacen irónicamente durante la presentación de Manjaro Cinnamon Community Edition 0.8.5, lanzada ayer mismo y que será la última que produzcan con el fork de GNOME Shell. ¿Los motivos? Los mismos que los de Cinnarch: la imposibilidad de mantener un escritorio de desarrollo tan lento como Cinnamon en una distro que siempre está tan actualizada como lo es Arch Linux. Con esto llegan a su fin de un plumazo las dos únicas distros (hasta donde sé) basadas en Arch que ofrecían Cinnamon preinstalado de serie.
GNOME 3.8: el verdadero culpable
El autor detrás del rompimiento entre el escritorio creado por Linux Mint y las distros de la familia Arch no es otro que el mismo GNOME. La versión 3.8 del escritorio de Miguel de Icaza se encuentra actualmente en los repositorios Testing de Arch Linux y se espera que empiece a entrar al canal estable en pocos días. El problema está en que los chicos de GNOME, siempre tan polémicos, se han olvidado por completo de la retrocompatibilidad de GNOME 3.8 para con sus versiones anteriores, con lo que todos los paquetes que utilicen librerías y APIs de versiones antiguas quedarán inusables. Este es el caso de Cinnamon, que en su actual versión 1.7 solo soporta hasta GNOME 3.6.
El resultado será que en cuanto GNOME 3.8 llegue, cual bomba atómica destrozará cualquier instalación activa de Cinnamon sobre Arch Linux.
Cinnamon y su lenta evolución
A todo esto queda la pregunta: ¿por qué Cinnamon va tan retrasado respecto al desarrollo de GNOME? ¿Por qué no ha dado soporte todavía a la versión 3.8? La respuesta la dio el propio Clement Lefebvre hace unos cuantos días: porque para ellos no es necesario. Cinnamon no nació como un proyecto independiente de Linux Mint, desde el principio fue concebido para ser el escritorio de esa distro y nada más. Si otras distros acabaron portándolo a sus propios repositorios fue porque ellas así lo decidieron, pero Cinnamon no fue creado para eso.
Y en Mint no tienen urgencia de portar Cinnamon a GNOME 3.8 porque en sus repositorios, así como los de toda la familia Ubuntu, todavía están con GNOME 3.6 y falta bastante tiempo para que reciban la nueva versión. Y seguramente cuando por fin llegue ya habrá sido lanzado GNOME 4.0, y así sucesivamente, siempre un paso atrás.
¿El fin de Cinnamon fuera de Linux Mint?
Entonces, ¿qué pasará con Cinnamon a partir de ahora? Desconozco realmente si existe alguna solución, pero el escenario inmediato será que comenzará a desaparecer de todas las distros a donde GNOME 3.8 vaya llegando. Las primeras serán las rolling release como Arch (los paquetes de Cinnamon todavía están en el AUR pero quizás pronto sean retirados o al menos marcados como desactualizados) y posteriormente las semi-rolling y todas aquellas que buscan mantener versiones recientes de los paquetes en sus repositorios.
Al final parece ser que el que quiera utilizar Cinnamon como escritorio tendrá que quedarse en Linux Mint y en las demás distros tendremos una opción menos para escoger.
Vía | MuyLinux