¿Google Docs como complemento para la ofimática en Linux?


Muchos de nosotros tenemos un enorme problema con todo esto de las suites ofimáticas, debemos admitirlo pero en GNU/Linux ninguna de estas suites tiene la capacidad de interrelacionarse con documentos hechos con formatos privativos como .doc, o .docx, tenemos que tener muy claro que al menos el 80% de los que conocemos (por no decir el 99%) con quienes estudiamos y trabajamos usan MS Office y por ende estamos más que amarrados cuando se trata de compartir archivos con ellos o con cualquiera que no use formatos libres de forma nativa.

Claro, también hay que poner sobre la mesa que, aunque nosotros no manejemos bien los formatos privativos, ellos manejan igual de mal los formatos libres, por lo cual, ya es culpa de ambos lados el no tener un formato universal y mandar a tomar por donde mejor les venga a los problemas causados por la fragmentación en este tipo de situaciones, donde yo soy firme partidario de que se establezca como estándar estricto de uso 100% compatible con cualquier aplicación un formato libre, y que se haga cumplir su plena implementación. Aunque también es culpa de nosotros por tener la mala maña de no utilizar formatos libres, que sí son estándar.

En fin, ésta es una traba bastante grande y que rompe las pelotas en muchos casos, porque, en mis casos personales “ay, llegó feo el trabajo, que mal manejas word” o “Le doy doble click y no abre el archivo” (¬¬) cosa de la cual culpo a Microsoft por ser tan rebuscado al momento de abrir formatos .odf, no sé si se habrán dado cuenta de que para abrir un .odf en MS word se necesitan una serie de pasos que un usuario normal no sabría manejar, porque no tiene idea de que rayos es un archivo Open Document, más o menos son los siguientes:

    <° Archivo.
    <° Abrir documento open document.
    <° Elegir el documento en la carpeta donde se encuentra.
    <° Abrirlo y darte cuenta de que algo anda mal.

Estos pasos no se los conoce cualquier pela gatos, eso se tiene que conseguir ya sea por error de dedo o por investigación previa, de hecho, yo tuve que buscarlo para explicarle a mi novia como abrir ese archivo porque a ellos en el colegio nunca les enseñaron a hacer nada fuera de Windows y Office.

En fin, para esto hay solución, y se llama Google Docs. No me quieran matar, no quieran quemarme con antorchas y, claro, no falta el comentario… Courage, no empieces xD.

Dejando de lado la parte de la libertad y sin llegar a ser hipócrita (porque todo hay que decirlo como es) Google Docs ofrece la solución a este problema que nos aqueja a muchos. Sobre todo a mi que necesito compartir con muchas personas distintos archivos en distintos formatos y es muy poco práctico andar pasando de Windows a Linux solo para eso. También es incómodo tener que instalar por Wine el MS Office y, muy ineficaz es guardar .docx en LibreOffice simple y llanamente porque no maneja de forma adecuada estos formatos.

Docs tiene esta ventaja sobre los otros, y es que todo lo que hagas en el puede ser descargado a los formatos más utilizados y con más capacidad de compartirlo.

Otro punto a favor es la movilidad que permite Docs, yo personalmente llevo muchas cosas en el teléfono todo el tiempo y siempre estoy pendiente de mis archivos; terminar trabajos, redactar bosquejos de ideas, revisar los archivos que me comparten, etc… Todo eso lo hago desde mi Android (hacía, lo maté haciéndole algunas cosas).

Otro punto a favor ya lo había mencionado, es la capacidad de compartir con facilidad todo lo que hago, todos mis archivos los envío con facilidad, pueden descargarse en el formato que mejor se ajuste, puede verse en cualquier sistema operativo, solo necesitas un navegador medianamente decente que soporte lo básico de las nuevas tecnologías y listo, cosa que además me permite trabajar en mis documentos desde no solo mi terminal móvil sino cualquier computador, solo con mi cuenta de Google.

Obviamente no todo es miel sobre hojuelas. Sea dicha la verdad esto pone en riesgo inminente todo lo que es referido a mi privacidad, un tema extremadamente delicado que siempre me aseguro de llevar de la forma más detallada posible, por lo cual nunca redacto cosas que tengan un peso considerable respecto a datos personales o cosas que no quiero que se sepan, tampoco pongo información sobre mis clientes ni mis allegados, simplemente escribo artículos, comparto PDF’s, a veces creo algunas diapositivas, etc. Pero el riesgo que corre la privacidad en este tipo de servicios no es alto, sino inminente, por lo cual recomiendo que si van a usar como yo a Docs como suite ofimática principal, lo hagan con extrema cautela y para cosas más personales ahí sí usar otras como LibreOffice.

Otro punto desfavorable para todo esto es que sin internet, pues, estás frito. Así de simple, esta suite es basura si no tienes internet, lo cual la pone en una situación muy desfavorable al lado de las soluciones de escritorio. De todos modos yo la uso parcialmente, ya que el verdadero uso que le doy es con el teléfono (editando lo que subo desde la PC) y para compartir (copiando y dejando para que cada quien descargue en el formato que quiera).

Por cierto, cabe destacar que LibreOffice trabaja en su versión móvil y en otra HTML5, lo cual, junto a servicios como Sparkleshare todo subido a un hosting propio (o de alguna empresa a la que le compremos el servicio) terminaría siendo una alternativa 100% libre a todos estos problemas. Claro que para esas versiones de LibreOffice falta un buen tajo de tiempo y que solo resolvería el problema de la movilidad, pero no el de la compatibilidad, no sé, solo pongo ideas en el aire.

Entonces, ya saben, esto de usar Docs como suite principal es algo real y viable, es productivo, es eficiente y relativamente eficaz pero acarrea ciertos riesgos y tiene eslabones más que débiles en su cadena de funcionalidad, ya es cuestión de cada quien hacer lo que quiera con los servicios que nos brinda Google y también cuestión de tenerle mucho cuidado a la gran G, porque eso de “Don’t be evil” me parece más marketing que cierto, así que con cuidadito.