Tengo algo muy claro: desde que Kubuntu y Xubuntu pasaron a ser mantenidos por La Comunidad, se han convertido en excelentes distribuciones.
El paso era lógico. Canonical, liderado por su CEO en las sombras, siempre tuvo un objetivo bien claro y nada tenía que ver con hacer de estas variantes, algo mejor, por lo tanto, lo mejor fue entregarlo a La Comunidad de usuarios ayudándolos solamente con la infraestructura necesaria para alojar los repositorios, los isos, etc…
Lejos de empeorar, Kubuntu y Xubuntu han sabido seguir adelante con creces, han renacido cual ave Fénix. Ambas distribuciones no solo han ganado en calidad, sino en estabilidad, rendimiento, belleza y esto se deja ver en las últimas versiones disponibles si tuviésemos la oportunidad de comparlas con las anteriores.
Ayer instalé ambas distribuciones en VirtualBox y realmente me quedé muy satisfecho.
De Xubuntu no tengo mucho que aportar, pues como todos saben, últimamente KDE está ocupando mi escritorio sobre Debian Testing, pero en las pruebas que he realizado tanto en LiveCD como en Virtualbox, me han dejado un agradable sabor en la boca.
La Comunidad que está detrás de esta variante, se ha preocupado en trabajar en cada detalle, sobre todo en el artwork y el resultado se agradece. Xfce 4.10 llegó a tiempo para mejorar la experiencia de Xubuntu, y si queremos algo “ligero” para nuestro ordenador, no vendría nada mal darle una oportunidad, siempre y cuando no seamos demasiados exigentes con las funcionalidades.
Por su parte Kubuntu nos llega en un iso que pesa más de 900MB, luciendo un flamante KDE 4.9 que deja ver su mejorado rendimiento. Si hace un tiempo atrás me hubiesen preguntado por una distribución pro-KDE para usar, sin dudas hubiese mencionado Chakra u openSUSE, pero actualmente puedo incluir sin dudar a Kubuntu aunque mi Debian tampoco está nada mal.
Kubuntu años atrás se ganó el título de una de las peores distribuciones pro-KDE y no era para menos. Claro, el cambio de KDE 3.X a la versión 4.X también influyo un poquito, pero lo pasado, pasado.
En resumen, a pesar de arrastrar el sufijo “ubuntu” en sus nombres, considero que estas distribuciones cada día se alejan más del nido que las vio nacer (Canonical) y mientras van madurando, su reputación se va limpiando con hechos palpables y no simples palabras. +1 para ambas…