Realmente me gustaba mucho Gnome 2x, tenía todo lo que necesitaba para mi trabajo diario que, tampoco es mucho pero si necesitaba todo a la mano o al menos casi. Cuando el equipo de Gnome decidió dar un giro en el desarrollo del entorno (Gnome 3 y su shell) me sentí algo confundido sobre el qué sería de mi entorno favorito; sin embargo, me decidí por darle una oportunidad a este entorno «moderno», teniendo como resultado mi reprobación total y rotunda. De nuevo digo, estaba confundido sobre el futuro de mi entorno.
Aparece Mate que es un fork de Gnome 2 que supuestamente venía a salvar la situación. Lo instalé en su versión 1.2 en Debian Testing y aunque me gustó el resultado (principalmente evaluaba la estabilidad), todavía estaba «verde». Apareció entonces la versión 1.4 y actualicé, eso sí, con mucho temor a inestabilidades.
El resultado de Mate 1.4 en Debian Testing desde mi punto de vista es que, el entorno está muy robusto, casi igual que el mismo Gnome 2 y eso es importante; la integración de los temas que bastante me hizo doler la cabeza en la versión 1.2, pareciera estar resuelta, con lo cual practicamente a nivel de apariencia tenía de vuelta mi Debian de toda la vida; otro factor que podía llegar a tener era el consumo, el entorno no es pesado lo que incluso lo transforma en una opción en máquinas de no tanta potencia.
No pretendo crear un debate sobre la utilidad de Mate, lo que quiero dejar claro es que, el proyecto puede dar un buen soporte algun tiempo más a lo que llamábamos Gnome 2, al menos para que el entorno «mayor» de Gnome pueda enderezar su camino, y por lo menos en Debian Testing se comporta realmente bien como mencioné en el párrafo anterior. Lo mejor sería hacer una instalación totalmente limpia con Debian y Mate desde cero, para garantizar aun más rendimiento.
Solo me queda decir que se pueden animar a instalarlo siguiendo este enlace.