¿Qué te pasó, WordPress? Antes eras chévere

WordPress Crash

Todavía no acabábamos de decir «¿Qué te pasó, Ubuntu? Antes eras chévere«, «¿Qué te pasó, GNOME? Antes eras chévere«, y ya podemos comenzar a preguntarnos «¿Qué te pasó, WordPress? Antes eras chévere«. Nuestro querido amigo, ese CMS libre y gratuito que hace funcionar a miles de millones de blogs alrededor del mundo, DesdeLinux incluído, ha caído en la moda de empezar a librarse de tantas funciones y opciones como sea posible, como víctima de la epidemia de anorexia que afecta al mundo de la tecnología en la actualidad y que lo impulsa a creer que mientras más limitado sea se verá más bello.

Mis palabras vienen motivadas por lo que he leído sobre la futura versión 3.5 de WordPress, que si todo sale según lo planeado estará entre nosotros el 5 de diciembre y que nos espera con «novedades» tales como las siguientes:

  • Desaparece el widget del Blogroll. Si lo tenías en tu blog mejor ve haciendo un respaldo de tus enlaces en un widget HTML, porque al actualizar será removido. De hecho, a los usuarios de WordPress.com ya se los comenzaron a quitar sin previo aviso.
  • El protocolo XML-RPC viene activado por defecto y se ha removido la opción para desactivarlo. Este protocolo solo es útil si publicas desde el móvil usando la aplicación de WordPress, si no es así, puede ser considerado como un agujero de seguridad tenerlo activo ahí nada más.La política de WordPress 3.5 es que «lo uses o no lo uses, te lo activamos y te aguantas». Todavía se puede desactivar modificando el archivo wp_config.php, a riesgo de que ese método sea deshabilitado también más tarde.
  • Los autoincrustados por oEmbed vienen activados también por defecto, e igual que en el caso anterior, se ha quitado la opción para desactivarlos. Nuevamente hay que editar ficheros o recurrir a plugins si queremos deshabilitarlo.
  • La opción para elegir la carpeta a donde se subirán los archivos multimedia también ha desaparecido, y en este caso no sé si exista alguna manera de volver a elegirla.

Y esto es solo lo que he leído hasta el momento, quién sabe cuántas cosas más veamos (o ya no veamos) en la versión final.

Mi pregunta aquí es: ¿qué pasa con esa manía que tienen todos los productos y servicios actualmente de quitar funciones a diestra y siniestra? ¿Dónde quedó la filosofía de que mientras más potente un producto, mejor? ¿De cuándo acá se les metió en la cabeza a todos que menos es más?

Son preguntas retóricas porque las respuestas las sé bien, todo comenzó con la moda de las tablets (te maldigo, iPad) y de querer hacer las cosas «claras, limpias y simples para el usuario final»; y hasta cierto punto estoy de acuerdo, me parece una filosofía correcta siempre y cuando se haga con equilibrio. No se trata de hacer una aplicación tan enorme que requiera 100 GB de RAM y con una interfaz que ponga a temblar a los físicos del CERN, pero tampoco de hacer algo tan simple que haga que una calculadora de bolsillo parezca Skynet.

Para el asunto de WordPress, veo correcto que si los desarrolladores consideran que una función es buena para el usuario (según su criterio, muy cuestionable) la activen por defecto, pero lo que me saca de quicio es que quiten las opciones para que aquél al que no le guste la desactive. Es una ideología al más puro estilo Jobs («el usuario no sabe lo que quiere, nosotros sí») de la que tantas y tantas organizaciones se están haciendo partidarias. Lo hacen Apple (obviamente), Facebook, Microsoft (más ahora con Windows 8), Ubuntu (con Unity), GNOME (con GNOME3), Twitter (que restringe su API), y la lista sigue y sigue, sumando ahora a WordPress.

Ya de por sí algo olía mal cuando nació JetPack y muchas nuevas funciones empezaron a volcarse en ese plugin en lugar de venir incluidas de forma nativa, y si ahora resulta que las que ya existían las empiezan a quitar, acabaremos muy mal.

Creo que lo que directamente piensan los seguidores de la ideología de Jobs es «nuestros usuarios son tontos y se marean con las funciones, quitémoslas todas y decidamos por ellos». A esos señores que creen haber alcanzado la iluminación, les respondo con una cita célebre del Maestro Linus Torvalds:

«Si piensas que los usuarios de tus programas son idiotas, solo los idiotas usarán tus programas»