Para nadie es un secreto que la labor de Richard Stallman es completamente ideológica ahora. Sus contribuciones al software libre se han convertido en la promoción del software libre. Bien, asistà a una de sus conferencias y debo decir que fue todo menos lo que yo me esperaba. Tanto para bien y como para mal. Calificar una experiencia asà es complicado y debo aclarar que estas son mis opiniones personales y representan sólo mi visión personal de este asunto.
El contexto
Vivo en la ciudad que fue la última parada de Stallman en México. Su estancia se concentró en la capital del paÃs, pero tanto en Tijuana como Puebla fuimos afortunados de recibir una. En mi caso, la conferencia se impartió en el contexto del Encuentro Nacional del Software Libre, un congreso que incluÃa conferencias magistrales, talleres y otros eventos. Todo el evento se realizó en instalaciones de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, una institución privada de educación superior.
Era miércoles por la mañana. Stallman se encargarÃa de abrir el evento, siendo su ponencia la primera de todas. Allà me lleve la primera sorpresa de las muchas que me reservaba el evento: sólo los organizadores usaban software libre. Me resistÃa a aceptar el hecho de que hubiese tanta gente asistiendo a una conferencia del padre del software libre con máquinas cargando Windows y iPads por doquier. En la conferencia sólo pude ver una máquina corriendo Lubuntu.
Me senté en la segunda fila. Nunca me ha gustado estar muy adelante en este tipo de salas, pero creo que fue un buen momento para hacer una excepción. A pesar de esto, en mi posición fue un poco complicado sacar fotografÃas útiles, aunque esto sea en gran medida por el desconocimiento general del manejo de cámaras digitales que padezco. Sea como sea, estaba allà y querÃa escuchar que tenÃa Richard Stallman que decir.
De repente, apareció. Era como uno siempre se lo imagina uno. Camisa roja y pantalones de alguna tonalidad del café extraña para mÃ. Nos regaló pegatinas, a las que aquà llamamos calcomanÃas, con motivos de GNU, la FSF y campañas contra el DRM. Nos vendió artÃculos a beneficio de la organización que preside. Yo compré una chapita pequeña, por que las grandes no me gustaron, siendo honesto.
En este momento me llevé la segunda sorpresa de la mañana. Siempre me habÃa imaginado a Stallman con un carácter mucho más agresivo, pero se mostró como una persona simpática y por momentos impertinente. En especial con la corrección que impartió a la organizadora cuando cometió el error de llamar propietario a lo privativo. Y arrancó la conferencia.
Copyright vs. Comunidad
Abusando de mi franqueza, la charla no atacó puntos de los que desconociera la opinión de Stallman, aunque mostró temas interesantes como el boicot a Harry Potter o sus ideas acerca de la distribución del contenido. Comprendà su visión acerca de la separación de las obras y las licencias que deben de seguir, pero no estoy de acuerdo. Pero no nos adelantemos.
Las preguntas son las tÃpicas que te esperarÃas en un evento como este. Y las respuestas también. Asà que fue algo rutinario, de las que puedo rescatar cuatro preguntas hechas por el público, que me parecieron interesantes; sin acertar en un blanco verdaderamente discutible: 1
- Hay cosas que todavÃa no podemos hacer con el software libre. ¿Qué podemos hacer para mejorarlo?
- La libertad requiere sacrificios.
- En la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla nos obligan a usar software privativo ¿Qué hacemos?
- Hay que organizar protestas. (Aquà un pequeño debate sobre qué les obligaban a usar, el concepto de la nube y esas cosas)
- Habla de las obras, pero no menciona a los fármacos…
- Por qué los fármacos son algo distintos, protegidos por las patentes. Esto no se puede proteger, por que es la expresión de las ideas lo que sà se puede proteger.
- ¿Con qué sistema cree que se deben hacer las microtransacciones de las que habla en las contribuciones voluntarias a los artistas?
- No son microtransacciones, un peso2 es mucho dinero. (El que pregunta menciona bitcoin y dice que no conoce como funciona)
Bien, yo no me podÃa quedar con las ganas de preguntarle algo. Asà que le pregunte acerca de los videojuegos como obra sin carácter práctico y el por qué se deberÃa liberar el arte que los acompaña, liberando sus fuentes. Dice que no es necesario, pero serÃa agradable. Le pregunté también sobre el uso que le da a la licencia Creative Commons Sin Derivadas para sus opiniones. Dice que compartir una obra está bien, pero cambiar algo es mentir. No puedo estar más en desacuerdo.
Aquà aparece una pequeña dificultad. Stallman tiene problemas auditivos, de los que él mismo nos advirtió. Constantemente nos pedÃa que marcásemos el sonido de las consonantes, que hablásemos más lento y más fuerte. Para empezar, es respetable el nivel de español que ha alcanzado, logrando sostener una conferencia usando sólo un par de veces la ayuda de alguien para traducir un término que se le escapaba en nuestra lengua. Me quedo bastante impresionado en ese aspecto y le agradezco por haberse tomado el tiempo de aprender un español decente.
Sin embargo, esto dificultaba la comunicación. Debatir asà no era una buena idea y menos si nos apresuraba. De cualquier manera, las preguntas nos dejan una impresión de vacÃo. Por ejemplo: A Stallman se le olvida que si los pobres no pueden dar los pagos voluntarios por el contenido, tampoco pueden costearse un dispositivo para ello. Digo, estamos hablando de pobreza. Aquà todavÃa hay gente que se muere de hambre y no pueden pensar en comprar algo como eso. Me parece que esto es una falla fundamental en su argumentación, aunque estoy a reserva de que sea un resumen de una idea más grande. El botón de pagar que menciona existe de alguna manera y no es que sea demasiado exitoso que digamos.
El conflicto
La división de las obras me parece un sinsentido. Me explico. Stallman habla de la división entre obras con valor práctico, arte y opiniones. PodrÃamos poner tres ejemplos, siendo el software libre, una pintura y un artÃculo de opinión; respectivamente. Las tres son expresiones de la cultura y para mà que las tres deben estar liberadas.
La licencia CC-ND no es libre. Proteger opiniones con ella no es cultura libre. El compartir no soluciona las cosas, pues impide muchos otros usos para ello. Precisamente tomé la última conferencia magistral del evento, impartida por Gunnar Wolf; de la que sà puedo extraer una idea importante: El código es una forma de expresión creativa. Él habla del software libre como expresión cultural y ve al propietario como una aberración histórica por qué cierra las ideas. El primer argumento demoledor a favor del software libre, aunque su magnitud es mucho mejor expresada por Wolf en persona, que por mÃ, que apenas estoy digiriendo sus implicaciones.
Ahora, usando este argumento (o como yo lo entiendo) el software no es más que una expresión más de la cultura, la cultura libre especÃficamente. La licencia CC-BY ya protege los derechos morales del autor sobre la obra, asà que si alguien tomara un texto mÃo donde digo que me gustan los dÃas soleados y las paletas de hielo; publicado bajo una licencia libre como CC-BY (o con una CC-BY-SA; copyleft; como paradójicamente no están clasificadas las opiniones de Richard Stallman) podrÃa declarar calumnia si alguien lo modifica para hacer parecer que me gustan los dÃas lluviosos y las paletas de caramelo.
Con el reciente conflicto con la versión 4.0 de Creative Commons se generó una polémica en torno a la desaparición de las cláusulas NC y ND, simplemente por que las obras protegidas por ellas no pueden ser libres. (Cómo la licencia de este blog, No Comercial; que podrÃa ser un bien cultural libre en pleno derecho si quisiera). Fue un error mÃo el no preguntar su posición al respecto, pero creo que su respuesta era previsible. Se pasa a a la distribución Verbatim como habÃa hecho antes. Claro, adelanto una respuesta que podrÃa ser diferente y en el mejor de los escenarios, hacerse más flexible. Desde aquà mis disculpas por esto, si es el caso.
Conclusiones
Fue un evento interesante. Conocà a Perseo en vivo, tomé un taller de Ruby con él, aprendà algo de Blender, tengo calcomanÃas y más. Pagué 300 pesos por tres dÃas y aunque no tomé todos los talleres que querÃa3 siento que valió totalmente la pena. No puedo decir que ver en vivo a Richard Stallman haya cambiado mi vida, pero fue una conferencia divertida: ¿Quién me compra este adorable ñu? ¿Quién lo compra para seguir defendiendo su libertad?
- Estas preguntas originalmente fueron expresadas por asistentes del evento. Las respuestas fueron dadas por Richard Stallman. Por cuestiones del formato y sin poder tener un registro fidedigno de estas, me atengo a la versión que se quedó grabada en mi memoria y en mis escuetas notas. Sr. Stallman, yo no miento ni distorsiono sus opiniones. Esto puede ser corroborado fácilmente en su sitio personal.
- Pesos mexicanos (MXN). Por supuesto, aquà no lo consideramos una cantidad grande; pero es probable que se refiera a la capacidad de fraccionarse de las monedas electrónicas. Al parecer Bitcoin soporta hasta 8 ceros después del punto. Hagan el favor de corregirme si me equivoco.
- Digo, también tenÃa cosas que hacer. Moverse por esta ciudad es complicado con tantas reparaciones.