Uso del software libre en el Estado, parte II

La segunda parte de este exhaustivo análisis sobre la utilización del software libre en el Estado, y sus ventajas respecto del uso del software privativo.

Aquellos que no pudieron leer la primera parte, puedan acceder a ella desde aquí.

El Software y la Capacidad Operativa

Una vez que se introduce la informática en una tarea, comienza a hacerse imprescindible. Esto se debe en gran parte a que los datos almacenados en medios digitales son, a diferencia de aquellos registrados en papel, imposibles de descifrar cuando la computadora no está funcionando. Por ello, es esencial que los medios técnicos de procesamiento de datos estén a disposición del usuario, de lo contrario éste se ve imposibilitado de cumplir con su tarea.

“Se Cayó el Sistema”

Nadie se asombra ya de perder horas de trabajo porque debió reiniciar su sistema, ni de que sus datos desaparezcan (junto con los de varios colegas) debido a la acción de un virus, ni de las colas detenidas porque la computadora no responde. El usuario está resignado, y acepta estos problemas como parte del precio a pagar por el uso de la herramienta. Sin embargo, ninguna de estas fallas es inherente a las computadoras: son tan solo la expresión tangible de la impotencia del usuario final ante las fallas de un mecanismo sobre el que no tiene ningún control, y del que depende para poder llevar a cabo su tarea.

Esta falta de control alcanza niveles grotescos. Tomemos como ejemplo el sistema de emisión de pasaportes de la Policía Federal. Cuando argentinos que viven en el exterior tienen un hijo en un país que se rige por el Jus Sanguinis, digamos Alemania, el niño no es argentino ni alemán, es apátrida. Alemania se rehúsa a emitir un pasaporte para el niño. Argentina sí lo emite, pero a la hora de ingresar la nacionalidad del niño, el programa carece de la opción “apátrida”, por lo cual se lo anota como alemán, decisión tan arbitraria como designarlo hindú. En síntesis, tenemos aquí un caso en el que el defecto de un programa de software modifica de hecho la legislación.

El Software Libre Permite Operar Correcta y Eficientemente

La clave de la operatividad está en el control. El software libre es en general mucho más robusto que sus contrapartes privativas sencillamente porque cuando los usuarios encuentran un defecto lo pueden arreglar (o hacer arreglar) de acuerdo a sus propios intereses. Y al ser la corrección libre, al igual que el programa original, basta con que algún usuario en el planeta encuentre méritos para resolver el problema para que esté solucionado para todos los demás. El usuario puede adaptar el programa a sus necesidades sin pedirle permiso a nadie, eligiendo plazos, presupuestos y proveedores de acuerdo a sus posibilidades y prioridades, y resolviendo sus problemas de una vez por todas, en vez de continuar luchando contra ellos cotidianamente.

El Costo del Software

El software no sólo cuesta un precio de adquisición de licencia. También cuesta mantenerlo, operarlo, ajustarlo. Es importante para el usuario el poder mantener estos costos bajo control, pues de lo contrario puede llegar a verse impedido de llevar a cabo sus metas, a fuerza de erogaciones no planificadas.

El Software Libre es del Usuario

Un detalle simpático del software libre, consecuencia directa de las características que ya hemos discutido, es que su uso es libre: todo aquel que lo tiene en su poder puede usarlo cuantas veces quiera, en cuantas máquinas quiera, a los fines que quiera. De esta manera, utilizando software libre, el usuario se libera de toda dependencia de un proveedor único, y puede administrar su crecimiento y operación con total autonomía, sin temor de costos ocultos ni extorsiones.

El Dueño de la Pelota

Todas las desventajas comparativas del software privativo respecto del software libre que hemos mencionado se traducen materialmente en perjuicios económicos para el usuario, en términos de horas de trabajo perdidas, falta de capacidad de reacción, decisiones forzadas, dependencia tecnológica, inseguridad de datos, actualizaciones innecesarias, etc. A esto se suman los costos de licencia, tanto los ostensibles como los ocultos.

La licencia limitada de uso bajo la que se comercializa el software privativo no solo es onerosa, sino que además coloca al usuario en multitud de problemas. Por ejemplo, la obligación de pagar nuevamente al proveedor del sistema cada vez que expande su operación, pese a que éste no aporta nada nuevo. Peor aún, el proveedor obliga al cliente a hacer su propia auditoría respecto de la correcta aplicación de las licencias. Este problema se agrava debido a la falta de provisión, por parte del titular de los derechos de autor, de herramientas efectivas para controlar el uso de software, de modo que, a medida que aumenta la cantidad de máquinas y usuarios, este mismo control se va haciendo cada vez más caro, hasta superar los costos de la misma licencia.

Resumiendo: las ventajas del soft. libre

Una vez evaluados los temas anteriores, es necesario hacer una comparación entre ambos tipos de software (el libre y el propietario), sobre la base de seis características: funcionalidad, fiabilidad, usabilidad, eficiencia, facilidad de mantenimiento y portabilidad.

1. Funcionalidad

“Funcionalidad” es la capacidad que tiene un software de satisfacer las necesidades de los usuarios. Debido a que cada software tiene millones de usuarios que satisfacer, tanto el software libre como el propietario están muy desarrollados (aunque GNU/Linux lo hizo en mucho menos tiempo).

En cuanto al software de oficina (el que la mayoría de nosotros usa), el Microsoft Office tiene mayor cantidad de funciones. Sin embargo, los usuarios casi no notan la diferencia con el OpenOffice (libre), porque la mayoría de gente utiliza solo herramientas básicas, que están a disposición en ambos programas. En el caso de los sistemas administradores de bases de datos, el software propietario sí tiene ventajas, pero a pesar de ello, para muchos de los usuarios de estos programas también puede ser suficiente la versión libre.

Otra de las ventajas del software libre con respecto al propietario se halla en que sus sistemas son estándar, es decir, tienen una gran interoperabilidad. ¿Qué es interoperabilidad? Es la capacidad de un sistema de intercambiar información con otro diferente. Esto no ocurre con el software propietario, porque mantiene en reserva información sobre los detalles internos de sus sistemas, y es difícil hacerlos compatibles con otros productos.

2. Fiabilidad

¿Alguna vez se le ha “colgado” la computadora? En el ámbito informático, “fiabilidad” es la capacidad de un software de ser confiable, es decir, su capacidad de tolerar fallas y de recuperarse luego de ellas. En el pasado, esta era una crítica severa a los sistemas Windows frente a GNU/Linux, aunque ahora han mejorado mucho, al punto de que, para el uso de oficina, casi no hay diferencias. En cuanto a los sistemas administradores de bases de datos de alto desempeño, todavía es mejor el software propietario.

3. Usabilidad

En nuestros tiempos, tras la evolución de las computadoras personales, usar un software debe ser lo más sencillo posible. En este aspecto, el software propietario todavía le lleva ventaja al libre, pero cada vez la diferencia es menor. De hecho, se calcula que un nuevo usuario de OpenOffice solo necesita un par de horas de exploración para comenzar a producir documentos con facilidad: visualmente, GNU/Linux ha mejorado tanto que podría competir con el recién estrenado Windows Vista, sucesor del Windows XP.

4. Eficiencia

Como su nombre lo dice, “eficiencia” es la capacidad de un programa para utilizar de manera óptima las facilidades que tiene la PC (memoria RAM, CPU, espacio en disco). En países pobres, como el Perú, las computadoras suelen ser antiguas: esto quiere decir que tienen poco espacio para almacenar datos y poca memoria RAM. Con el software propietario, las innovaciones visuales exigen mejores recursos –no se puede instalar el Windows Vista en una Pentium 1–, pero en GNU/Linux hay diversas opciones, según la antigüedad de las PC.

5. Facilidad de mantenimiento

Un software debe ser modificado, a medida que pasa el tiempo, para poder responder adecuadamente a nuevas necesidades. A esto se llama “mantenimiento” o “actualizaciones”. En el caso del software propietario, debido a que el código fuente no es público, la empresa es la única que puede llevar a cabo estas actualizaciones y, lógicamente, no las realiza a solicitud de cada usuario, sino cuando la misma empresa lo tiene previsto.

Lo que ocurre con el software libre es diferente. Debido a que el código fuente es público, existen varias formas de gestionar las actualizaciones: las organizaciones pueden decidir, por ejemplo, que sus departamentos de sistemas modifiquen el código según sus necesidades; pero también pueden contratar una empresa que haga el mantenimiento necesario. Gracias a eso, el software libre gana este round. 

El Software y el Estado

La argumentación citada es por cierto aplicable a todo tipo de organizaciones grandes y pequeñas. Pero lo que en el emprendimiento privado es mera conveniencia, para el Estado se vuelve crucial. El Estado administra información pública y privada acerca de los ciudadanos, y simultáneamente propiedad de los ciudadanos. La inseguridad intrínseca en la operación “secreta” del software privativo implica exponer estos datos a un riesgo injustificable de sustracción y alteración.

También desde los puntos de vista social y estratégico es imperativo el uso de software libre. Es la única manera de garantizar no sólo la democratización del acceso a la información y los sistemas del Estado, sino también la competitividad de la industria local de software, potencial fuente de trabajo de altísimo valor agregado. Creemos importante destacar que no es esta una medida proteccionista: independientemente de su origen, se trata de privilegiar aquel software cuya licencia alienta la participación y colaboración de profesionales del medio en vez de discriminarlos, a la vez que estimula la competencia.

La dependencia tecnológica emergente de la naturaleza del software privativo es claramente inaceptable para el Estado. Ya hay instituciones torciendo las leyes para adaptarlas al software que les vendieron. Los contribuyentes nos vemos forzados a adquirir software de una determinada marca y modelo al solo efecto de cumplir nuestras obligaciones tributarias. El Estado está expuesto al chantaje a través de la información que tiene almacenada en formatos privativos secretos, al sabotaje a través de vulnerabilidades deliberadas, y todo esto a pesar de estar disponibles las herramientas y los conocimientos necesarios para no estar expuestos a estos problemas.

El Estado, por su envergadura y por su papel de administrador de los bienes comunes, es particularmente vulnerable a los riesgos del software privativo, a la vez que está en una posición particularmente estratégica para beneficiarse con las ventajas del software libre, y también para contribuir a su desarrollo. Pongamos por ejemplo a las provincias, todas embarcadas en costosísimos programas de informatización, que podrían formar un conglomerado para financiar el desarrollo de una solución libre a su problemática, y compartirla entre todas. El Estado Nacional está en una situación similar, si contamos con el hecho de que las distintas reparticiones regionales de un mismo ente requieren licencias de uso de software adicionales.

Fuentes:

  • http://proposicion.org.ar/doc/razones.html, por Federico Heinz.
  • Wikipedia.


2 comentarios

  1.   Omarmartinez20 dijo

    hola amigos mira yo tengo un pregunta muy tonta.. algiuen sabe si existen licencias de linux corporativas.. y como es que se va actualizando me urge saber la informacion es para costos … en una empresa aperturar y yo estoy sugeriendo esta pero no hayo como y donde encontrar esta infroamcion solo se que es gratuita pero que tendria que invertir la empersa ademas de las pc… am i correo omarmartinez20@gmail.com.. muy agradecidos.

  2.   Usemos Linux dijo

    Mirá, Linux es soft. libre. Eso quiere decir, entre otras cosas, que te bajás cualquier distro y lo instalás. No pagás nada por eso. Sin embargo, a nivel corporativo, hay algunas empresas (Red Hat, Canonical, Novell y otras) que hacen sus propias distros y ofrecen el soporte técnico necesario. Yo te diría que averigües por ese lado.
    Un abrazo! Pablo.

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