Que título más rebuscado me he encontrado para esto… Pero antes que nada, me presento. Soy anti y esta es mi primera participación en DesdeLinux. No es que tenga mucho que presentar, así que solo diré que estoy muy contento mientras escribo esto.
Como sea, hoy quiero explorar un aspecto de los gestores de ventanas que parece estar inédito en la temática habitual del blog. Cualquier entorno de escritorio tiene gestores de ventanas y es una parte esencial de la metáfora de escritorio que todos conocemos. Muchos ya han de conocer lo que voy a explicar a continuación, pero la idea de esto es darlos a conocer a quienes quieran aventurarse en ellos.
A estos gestores de ventanas les llamamos flotantes, por el sencillo hecho de que flotan por el escritorio, libres y sin ningún orden específico. Esto hace que podamos arrastrar nuestras ventanas a cualquier posición, como normalmente acostumbramos.
El otro tipo de gestores de ventanas tienen un nombre curioso. Son los tiling window managers (que se traduce a gestores de ventanas de mosaico) y estos mantienen a las ventanas en orden, acomodadas en todo el escritorio, asegurando que dejemos de perder el tiempo organizando nuestras ventanas y empecemos a trabajar.
Algunos de los gestores de ventanas que se incluyen en los entornos de escritorio incluyen algunas características propias del tiling y de hecho es una tendencia constante en los escritorios modernos, como KDE (que ya tiene un artículo explicándolo) o Xfce y Gnome al arrastrar las ventanas a los bordes de la pantalla.
Xmonad, en tributo a Dennis Ritchie. ¿Apoco no es bonito?
Sin embargo, los verdaderos gestores de ventanas en mosaico normalmente difieren radicalmente de estos. Mientras que Kwin, Metacity y compañía usan el tiling como una herramienta extra, gestores como Xmonad, Awesome y demás tienen al tiling como su alma y lo extienden hasta el momento de la configuración.
Normalmente nuestras ventanas son bastante bonitas. Tienen esquinas redondeadas, botones y títulos. No más. Todo eso estorba. Todo eso es eliminado y suplantado por atajos de teclado, aunque también pueden volver a través de la configuración. ¿Suena loco? Sí, bastante.
Me explico. Los gestores en mosaico normalmente sólo mantienen un colorido borde de ventana y hasta ahí. Algunos se aventuran a proveer algo parecido a paneles y botones, pero no es obligatorio. Esto es minimalismo y funcionalidad. Todo se debe hacer por el teclado, por que es más rápido y por que casi siempre tenemos las manos sobre el teclado.
Hablaba de la configuración. Aquí no hay cosas como una ‘interfaz gráfica’ para configurar las cosas y tampoco se extraña. Aunque muchos de estos gestores se mantienen con simples archivos de configuración, los verdaderamente poderosos se mantienen con lenguajes de programación completos. Eso espanta y voy a poner ejemplos.
- Xmonadusa Haskell; un lenguaje puramente funcional y compilado.
- Awesomea partir de la versión 3, usa Lua.
- DWMusa una cabecera de C.
- Subtleusa Ruby, el mismo que se usa tanto en el desarrollo web
- E infinidad de ejemplos más. Es como que hay uno para cada tipo de persona.
¿Y eso que tiene de bueno? Bastantes cosas y es que puedes programar tu entorno de trabajo. Personalmente me gustan las ideas de Xmonad y el hecho de que esté hecho en Haskell lo hace especial.
¿Son buena idea?
Por supuesto. Es genial que tus ventanas se acomoden así y de paso son extremadamente ligeros. Te lo recomiendo si quieres empezar a ver a tu sistema como algo realmente increíble y poderoso.
¿Cuál recomiendas entonces?
Ninguno realmente. No hasta que conozcas tus necesidades. Entrar a un entorno así puede ser algo traumático si no tienes idea de lo que estás haciendo. Mucha gente inicia en Awesome, pero para mí que sus archivos de configuración son horriblemente complejos y me trajeron bastantes problemas en su momento.
Además, la idea del minimalismo es tan atrayente que empiezas en el gestor de ventanas y pasas al editor, al navegador, al reproductor de música, administrador de archivos… Por que las aplicaciones más minimalistas son las que están en la terminal y estas se llevan muy bien con los gestores así. Si le tienes miedo a la terminal hay que empezar por allí.
Conclusiones
El mosaico es un mundo muy bonito. Actualmente hay una tendencia a pasarse desde gestores flotantes a mosaico en algunos grupos de usuarios muy específicos (si no me creen, revisen los foros de ArchLinux y busquen gestores flotantes legendarios como FVWM, que tenían una usuarios fiel que se acabo pasando a los de mosaico). Si todavía tienes ganas de entrar a ellos, es cosa de probar, de peregrinar hasta encontrarte el adecuado.
Pues eso es todo por ahora. Proximamente continuaremos explorando, con Xmonad sobre Debian estable.