Ubuntu 14.04 salió hace apenas muy poco, y desde mi punto de vista no ha tenido mucho revuelo. Lo digo basÔndome en las redes sociales; en Twitter por ejemplo, mi Timeline no se abarrotó de Tweets sobre Ubuntu como sucede en otras ocasiones. Y lo mismo con Facebook o G+.
Me asombra en parte porque luego de probar Ubuntu 14.04 en una memoria USB (y es por ello que escribo este artĆculo) no me ha dejado un mal sabor de boca despuĆ©s de todo. Pero bueno, eso se los dejo mĆ”s detallado a continuación.
Comienzo diciendo que me gustó mucho el detalle de mostrar los atajos de teclado al iniciar la sesión, por lo que trabajar con Unity se hace mÔs fÔcil.
Rendimiento y Consumo
Partiendo de que las pruebas las realicé desde un LiveCD, no puedo juzgar a Ubuntu 14.04 por su consumo de forma general. Es posible que instalado en el ordenador, el uso de RAM y CPU sea inferior, o a lo mejor no, pero desde el LiveCD, con solo arrancar, ya me estaba consumiendo mÔs de 700MB de los 2.024 disponibles.
El alto consumo no afecta en nada el rendimiento. Debo decir que las aplicaciones abren bastante rƔpido y en general se siente todo mucho mƔs fluido. El equipo de prueba tiene un procesador Intel Core i3 que se mantiene con muy poco uso en cuanto a procesamiento.
La tarjeta de video (AMD/ATI RV505 Radeon X1300/X1550 Series) se comporta excepcionalmente bien. Pero algo que siempre he sentido un tanto pesado son los LENS, aunque en esta versión por lo menos el DASH se ejecuta bastante mÔs rÔpido, o por lo menos eso me parece.
Apariencia
La apariencia por defecto viene de la mano de Ambiance y Radiance, los temas oficiales de Ubuntu desde hace varios años. Desde las últimas versiones se han añadido pequeñas mejoras a estos temas GTK con el objetivo de que se vean mÔs elegantes, pero me hubiese gustado mÔs que la barra de herramientas hubiese tenido un color plano, y no ese pequeño degradado que le otorga profundidad.
Los bordes de las ventanas desaparecen y las curvas parecen mĆ”s suaves. Siempre me ha gustado Ambiance pero ahora sinceramente son una delicia a la vista. Los Checkbox y RadioButtons han sido mejorados tambiĆ©n, cosa que se agradece. TambiĆ©n me gustó mucho la opción de integrar la barra de menĆŗs en la barra de tĆtulo de cada ventana cuando no estĆ” maximizada.
Se ven muy elegantes tambiĆ©n los nuevos diĆ”logos como el de Apagar, aunque siento que se va de la lĆnea de Ambiance, a lo mejor por el diseƱo del botón de cerrar.
¿Qué no me ha gustado?
En realidad no hay muchas cosas negativas que señalar, solamente algunos detalles. Por ejemplo, no me gusta que no tengo la opción de mover el Dock a la derecha, o incluso hacia abajo. Con dos monitores conectados, al pasar una ventana de uno para el otro, el cursor se detiene al llegar al Dock, pues éste lo bloquea.
Otro detalle que sigue sin gustarme es el Centro de Software de Ubuntu, tiene algo en su interfaz que no termina de convencerme. Y por último, cuando se pone la barra de menú en la ventana de la aplicación, queda demasiado espacio en blanco sobre el panel. A esto no sé si se le pueda dar una solución inteligente, pero no me gusta.
Conclusiones
Por lo demÔs, Ubuntu 14.04 es mÔs de lo mismo, las mismas aplicaciones (excepto la de Amazon), las mismas herramientas arrastradas de GNOME con sus carencias de opciones. Pero en el tiempo que estuve probando no se me colgó nada, y todo se mantuvo bastante bien.
Unity ha madurado pero no lo veo como una alternativa para acercar a nuevos usuarios que no sean de OS X. KDE, Cinnamon, e incluso XFCE, con la configuración correcta, creo que son mÔs atractivos y semejantes a la vista de usuarios de Windows. Me gustan los nuevos detalles visuales, los efectos y las transiciones, pero no sé, algo no termina de convencerme.
Como le decĆa a un compaƱero de trabajo hoy: yo antes que Ubuntu, recomiendo Linux Mint. Y no le otorgo una valoración porque mis pruebas no fueron muy exhaustivas que digamos.