Ubuntu: Recuerdos de lo que un día fue

Seguro que muchos ven el título o el autor de este artículo y piensan: Ya viene elav a arremeter contra Ubuntu. Pues si alguno de ustedes lo pensó, pues que sepan que es todo lo contrario.

Este fin de semana me puse a desempolvar viejos CD-ROM que tenía en una gaveta, cuando me encuentro con todas las versiones de Ubuntu que en su momento me enviaron por correo a través del póstumo servicio Shipit.

Sentí cierta nostalgia y me propuse probar en la Laptop pero desgraciadamente, no arrancó ninguna versión hasta la 9.04, que fue la última que recibí.

Recuerdo esos tiempos. Aunque siempre usé Debian, cada lanzamiento de Ubuntu me emocionaba pues en ese entonces, era para mi la única distribución que siempre aportaba novedad a sus usuarios, por lo menos en la parte del Eyecandy.

Primero algunos Wallpapers propios, luego un set de iconos, luego un tema Gtk y así sucesivamente.. Siempre estaba a la expectativa para ver los anuncios con las novedades que repito para ese entonces, me emocionaban bastante.

Desgraciadamente Ubuntu realmente empezó a insertar cosas «novedosas» y otras no tanto, a partir de su versión 10.04, porque incluso antes, era el mismo GNOME de todos, con un tema Gtk feo color caca, y no había nada nuevo debajo del telón.

Lucid Lynx fue la primera versión de Ubuntu que intentó acercarse a OS X. Pero esto ahora no viene al tema. Lo que viene a colación es lo increíblemente rápido que pasa el tiempo y lo pude sentir (casi que entre escalofríos de solo pensar que se me pasa la vida), probando la versión 9.04 del año 2009.

Les dejo algunas capturas, pero les diré algunas cosas que aunque no me sorprendieron me llamaron la atención.

Primero, el LiveCD no me detectó una resolución que no fuese 1024×768 y 800×600. Aunque los pantallazos se ven bien, en la Laptop que tiene una pantalla WideScreen todo se veía estirado.

Lo segundo que me sorprendió es que increíblemente esa versión de Ubuntu detectó mi tarjeta de red y WiFi.. que la cableada no me asombra ¿Pero la inalámbrica? ¿WTF? Ojo, que detectó la tarjeta pero no me permitió conectarme a nada.. pero bueno, es más de lo que esperaba.

Lo tercero que me tocó un poco las fibras fue ver tantas versiones viejas de los programas que normalmente uso y que si los comparo con los actuales, se nota una enorme diferencia.

Eso me dio un poco de nostalgia, pues recuerdo el momento en que OpenOffice 3.0 era un lanzamiento esperado para salir de la arcaica versión 2.0, y hoy es LibreOffice 4.4 quien lleno de mejoras y cambios se usa en mi ordenador.

También hay cosas que me chocan, por ejemplo el caso de GIMP. Han pasado 5 años y solo se han lanzado desde entonces 2 versiones (una de ellas de desarrollo). En Ubuntu 9.04 se usaba la versión 2.6 de GIMP y hoy en la actualidad, solo vamos por la 2.8.

Estas son cosas que me hacen reflexionar. GIMP ha demostrado ser un programa de excelente calidad, el cual es capaz de competir con sus homólogos privativos y sin embargo, no parece tener toda la atención necesaria para que siga evolucionando. ¿Falta de presupuesto o de interés? Y es que hace unos días se lanzó una versión nueva de la rama 2.8 y en honor a la verdad, los cambios no son para lanzar cohetes.

Pero volviendo a Ubuntu, no sé por que probar estas versiones viejas y mirar las nuevas que están y se avecinan despiertan en mi sentimientos encontrados. Me prometí no arremeter contra esta distribución nunca más, pero no puedo dejar de sentir de que lo que hoy es Ubuntu dista mucho de lo que un día fue.